Salíamos de la estación, tú me mecías con "Blood Blank" aunque no pueda medir el zarandeo del autobús, el calor de tu palma en mi cara. La cantidad del afecto (que más que eso), la curación en un sólo gesto. Y cómo. Así me hiciste perfecta en tu regazo, plena en la oscuridad de la autopista, en la abundancia de la lana. Y con el sabor de las horas anteriores aun golpeándonos los brazos y el paladar.
Creí que la siguiente canción era la de Trépannier, pero abrí los ojos y ya estábamos entrando en la ciudad.
Además, ¿te das cuenta de que sólo cambiaba la colcha en el color?
1 comentarios:
Roberto Bolaño en la cama :')
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