*(Sea Song en el buen sentido)
Tras el agua, me acredita como eterna receptora del calor, la que seguidamente a debatirse con burbujas y como truena la propia ondulación clorada, es capaz, de replegarse en un sólo brote así.
Vengo por los campos
tibios y con lana.
Quizá este ventanal sea demasiado para lo que merezco, pero no es una
la boca ardiendo
y esta claridad distinta, esta caída lenta de la noche, aturde sin estrépito pero no deja de, asímismo, aquietar.

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